Sensación de vida

"...porque la vida se siente, de lo contrario no es vida."

lunes, 8 de agosto de 2011

Decisiones

Todos en la vida, en muchas oportunidades debemos tomar decisiones.
Puede ser algo muy fácil, como también muy complicado. Por ejemplo si tenemos que tomar la decisión de trabajar o estudiar, debemos fijarnos que es lo que mas no gusta hacer, o que es lo que preferimos hacer por ahora, y tal vez la decisión abarque ambas alternativas.
Pero cuando tenemos que decidir con respecto a temas en los que ya no hay marcha atrás, la situación se empieza a poner cada vez más complicada. No sabemos cual es el camino correcto, y a veces pensamos que ese no vamos a poder ver realmente cual es el rumbo que debemos tomar, teniendo en cuenta, que una vez tomada la decisión, no hay vuelta atrás.
En estos momentos, todo parece cuestión de una seria reflexión, de pensar en lo positivo y negativo de cada una de las alternativas que tenemos, y de llevar a cabo un proceso de análisis de la situación, muy profundo, donde tratemos de cometer la menor cantidad de errores posibles.
Dicho de la forma anterior, parecería que la mente, y la lógica son los únicos componentes que entrar en juego a la hora de tomar una importante decisión. Pero esto no es tan así.
Muchas veces, para decidir, tomamos en cuenta los sentimientos, que se mezclan con los pensamientos y esa lógica de la que hablaba anteriormente. Todo nuestro ser empieza a realizar una especie de balance, donde tenemos que decidir si hacerle caso a lo que manda la cabeza o el corazón.
Es complicado, ver o detectar cual es el que tiene razón, es decir, si nos guiamos por los pensamientos lógicos o los sentimientos.
Sin duda que no hay un manual de instrucciones a seguir en estos casos. Todo depende de que situación estemos viviendo y cual sea la esencia de cada uno.
Lo importante es tener en cuenta, que más allá de cualquier decisión, solo nos arrepintamos de aquello llevado a cavo que lastimó a alguien inocente, porque el resto de nuestras decisiones, de seguro son las correctas, y eso lo podemos ver tanto a corto como a largo plazo.

miércoles, 13 de julio de 2011

Me siento solo.

Son estos momentos, en los que hasta cuestiono la idea de dormir en una cama, sin nadie a mi lado.
Todos necesitamos de esos momentos en los que queremos estar solos, que se nos hace indispensable la soledad para reflexionar, sobre ciertas cosas, o directamente para no pensar.
Tanto así, como una persona necesita estar triste, por más que no lo desee de formar directa. Pero estar triste también es parte de la vida, y es tambien necesario para demostrarnos, tal vez a nosotros mismos que estamos vivos.
Estar solo, es estar. Pero solo nosotros sabemos que estamos, cuando estamos solos. Realmente parece un trabalenguas, o simplemente palabras sin sentido que no dicen nada y solo se parecen entre sí. Cuando estamos solos, empezamos a preguntarnos cosas, y sin ir más lejos, nosotros mismos respondemos a esas preguntas.
Empezamos a reflexionar, a hacer como un sobrevuelo de nuestras vidas, cuestionándonos nuestras propias acciones, o la de los demás hacia nosotros.
Estar solo, es entonces, una situación a la que podemos llegar, por nuestra propia voluntad.
¿Pero qué pasa cuando estamos solos, porque las circunstancias se dieron así?
En ese caso, si bien podemos reflexionar, pensar, cuestionar, etc. el hecho de que estemos solos, pasa a ser que nos sentimos solos.
Miramos a nuestro lado, y vemos que no hay nadie, que tal vez nos falta amistad, el cariño de familia o el amor de pareja.
Es en estos casos que la soledad, viene acompañada de la tristeza, y la desesperanza. Empezamos a sentir que sin ayuda de nadie, que nos apoye, no podemos lograr todo lo que queremos, o salir adelante en determinadas situaciones.
Si me preguntan, yo diría que en realidad, tenemos que mirar mejor hacia nuestro lado, y que realmente no estamos tan solos, como creemos. Siempre hay alguien que nos apoya, pero lo que sucede es que por momentos se nos hace complicado detectar el apoyo y el afecto de esa persona hacia nosotros.
Si crees que te falta amistad, de seguro no es eso, sino que lo que falta es la confianza hacia tus amigos.....y si creemos que nos falta el amor de pareja, no debemos desesperar, todo pasa por algo, y si estamos solos, es porque en ese momento tenemos que pasar por eso, y tal vez sea un aprendizaje, para estar preparados, para estar acompañados en un futuro, donde empezaremos a desconocer la palabra soledad.

domingo, 10 de julio de 2011

Nacer.

Al nacer, tenemos nuestra primera sensación, en este mundo, fuera de la panza de mamá. Si nos ponemos a reflexionar, podríamos llegar a concluir, que nuestra primera sensación es de miedo.
¿Por qué?.
Bueno, el bebé al nacer, lo primero que hace es llorar, desconsoladamente, con un llanto que parece interminable. De seguro esto es miedo, a lo desconocido, a un mundo nuevo que nos abre sus puertas, un mundo lleno de luces, de gente mucho más grande, que nos observa, sonriendo felices, mientras seguimos llorando sin consuelo alguno.
¿De qué se ríen?
Es obvio que ríen de alegría, por tenernos junto a ellos, luego de tanto esperar. Pero el bebé, observa muchas personas riendo, mientras el llora sintiendo miedo, y eso no detiene el llanto.
Es muy extraño pensar que nuestra primera sensación es de miedo. Y tal vez de angustia, es decir, alguien que llora tanto no puede estar sintiéndose feliz.
Pero dicen, "mal comienzo, buen final". ¿Es ésto para todos igual?. Yo no lo considero así. Las personas que nos ven nacer, están felices de que lleguemos a la vida, aún así sabiendo, que en la vida, tenemos que pasar por cosas muy malas, algunos más que otros, y todo depende de la ruleta de la suerte, ese azar que parece decidir nuestro destino, y en relación a eso, como nos sentiremos a lo largo de nuestras vidas.
Lo bueno de todo esto, al parecer, es que todos, al vivir nuestra primera sensación de miedo, estamos rodeados de mucha gente, que está ahí, para que cambiemos ese miedo, por seguridad.